Proyecto Deatres

Casa Museo de María y César · 2025 – 2026

Aquí nos vemos.
Conversaciones con María y César.

Curaduría Proyecto Deatres Elisa Aquatti, Raquel Minetti, Victoria Ferreyra y María Paula
Olivieri y Equipo de Coordinación de la Casa Museo César López Claro.

Durante la muestra “Aquí nos vemos. Conversaciones con María y César” intentamos abrir un tiempo y un espacio otro de conversación, con el secreto designio de hacer lugar a una memoria y sus olvidos. De lo que se trataba entonces, era de revisitar un corpus de archivos, manuscritos, cartas, obras, piezas escultóricas y pictóricas, bocetos o simples trazas en carbonilla que hacen al patrimonio de esta Casa Museo. Con esa inquietud trabajándonos fuimos componiendo un recorrido posible con sus infinitas variaciones e interpretaciones, acompañado o acompasado por diferentes propuestas o activaciones que resuenen con las vecindades, con instituciones cercanas a este espacio cultural y con aquellas que hacen al quehacer educativo de la ciudad.

Ejes curatoriales

Museo. Patrimonio. Educación. Curaduría.

¿Qué aguarda en esta Casa Museo de María y César?

Nos dejamos con-mover entre superficies de memorias, para ahuecar las fallas del olvido, para entrar en las hendiduras de sus vidas; y, hacerles un lugar otro, quizás no visto, desde un gesto de poesía, de estudio, de artisticidad, de comunidad, de amistad.

En tiempos hilvanados por formas y palabras, imágenes y papeles, inventamos una tertulia o conversación, para volvernos al presente con los dos, deatres o deamuchos. Para revivir, crear, dar aparición y restituir unos vínculos sociales, afectivos y artísticos en una casa viva.

Si les permitimos, los muertos nos convierten en fabricantes de relatos. Dibujan nuevos territorios por donde andar en sus memorias. Nos convidan secretos. Y, con los objetos que quedan; y, los relatos orales de los vivos, vamos inventando parentescos. Siempre hay un padre, una madre, un hermano, unos amigos, una vecindad, que componen ese tejido sensible de heredades artísticas o gestos de poesía.

Hay un trabajo singular, propio, con estudio, de cada uno.
Hay un deseo de ser recordado. Y un deseo de recordarlos
que se entrelazan en esta tarea de curaduría.

Con su permiso, Negrucha y siempre César.
Les hacemos lugar, juntos y singulares.
Como un resplandor de realidad.
Por el trabajo de todas sus vidas.

Sala Parientes.

Pariente es una categoría salvaje cuya domesticación es intentada por personas de todo tipo. (…) ¿Qué forma adquiere este parentesco? ¿Dónde y a quienes conectan y desconectan sus líneas y qué pasa con ellos? Donna J. Haraway, 2019,

En eso que se va labrando junto con otros, como lazo que hace a lo común. ¿Cuáles son los parentescos que se crean y recrean en las vidas de estos artistas? ¿Qué es lo que los emparenta, además de la familiaridad? ¿Es un oficio, un gesto, un trazo que enlaza y distingue a la vez formas de estar en el mundo? ¿Qué queremos nosotras contar al traer un dibujo del padre de César, una pintura de su hermano, una pintura de María, u otras obras y objetos?

Hay un intercambio simbólico. Relevos y retornos. Tradiciones, traducciones, reinvenciones. Un mismo apellido. Una firma y un trazo que difiere, que se vuelve otro, en la manera de nombrarse. Bocetar genealogías es una invitación a encontrar las filiaciones expandidas, simbólicas, afectivas, que irán apareciendo sala a sala, casi como si se armara una familia. Es ahí donde se enlazan los maestros pintores, amigos y amores.

Alguien abre la puerta.
Hace un lugar a los que llegan.
Oficia como intérprete.

Sala María.

Carta a Negrucha.

¿Será quizás muy osado encabezar esta carta llamándote Negrucha?
Como te nombran tu querido César, tus cercanos, tus afectos.

Desde hace algún tiempo, estamos leyéndote.
Conociendo el trazo de tus manuscritos, de tus dibujos de vestuarios.
Suaves líneas en lápiz que bocetan cuerpos movientes,
en cuadernos con renglones y hojas amarillentas.
Cartas de amor, papelitos con anotaciones en los márgenes,
instrucciones de baile, notas en pentagramas (qué atractiva es la negra).
Deteniéndonos en lo que unas fotografías nos dejan mirar.
Gestos, movimientos, miradas, posturas, tonicidad, orientación,
ejes de un cuerpo que baila.
Imágenes vivientes.

Las cajas azules se abren y se cierran.
Con tu permiso. Andamos por tu archivo.
Dejándonos instruir, por lo que ahí, aguarda (espera).
Se guarda. Está en guarda.
Memoria difractada de una mujer, bailarina, coreógrafa, maestra artista.
Que se desplaza entre la pintura, la escultura, la música, la danza, la poesía,
en una vida poblada de encuentros y viajada.
En historias que se enlazan y distinguen a la vez,
con el que fuera tu compañero.
en el diario vivir y en el arte.

¿Serán las manos que hoy nos abren, tus manos?
Quién sabe. Con tu permiso, entramos.
Elegimos mudar tu cuartito del fondo, adelante.
Para hacerle lugar, al trabajo de toda una vida.

Sala Ejercicios de Apropiación.

“Hay en mí una inquietud que me mantiene en tensión permanente. Soy un insatisfecho. Vivo indagando en los hechos y en los acontecimientos de la vida.” César López Claro

Ejercicios de apropiación es una investigación que reúne imágenes evocadoras, gestos detonantes, acciones mínimas que organizan el universo de César. Una práctica afectiva, un modo de pensar la curaduría como un gesto poético y estratégico a la vez, que deja entrever las costuras del pensamiento. Propone así una mirada que se desplaza del gesto de la copia al gesto de la relación, entendiendo que apropiarse no implica repetir sino reactivar, releer los márgenes, las huellas que persisten; como un acto arqueológico, una búsqueda entre los escombros del sentido donde la originariedad sustituye a la noción de originalidad. Apropiar, entonces, es un verbo activo, es un modo de poner en tensión las jerarquías del autor, de dislocar los derechos de lo propio, de reabrir la pregunta por la autenticidad. En este ejercicio, las obras se conciben como textos abiertos, tejidos de citas, como diría Barthes, donde ninguna escritura es la primera, donde todo se enlaza en un entramado de memorias y resonancias.

Esta galería se configura con obras de César y artistas que le prestaron sus imágenes, sus texturas, sus colores, sus composiciones. Explorador de mundos ajenos y profundamente comprometido con lo humano, es acompañado por estas presencias que lo alimentaron:
Picasso, Goya, Tapies; así una larga lista. Todos ellos actúan como ecos, espejos y tensores de una misma pulsión: la de comprender el arte como un espacio de compromiso, de guerra, de vínculo. “El arte es un acto de guerra”, decía Picasso; y, esta sala adhiere a ese acto, ntendiéndola -siguiendo a Didi-Huberman- como “una máquina de guerra”, un territorio donde el diálogo se vuelve fricción y posibilidad.

Cocina.

¿De qué está hecho el mundo?

Sala Galería de los afectos

Espacio de encuentro con el otro, con el pasado. Los amigos que fueron artistas, o los artistas que fueron amigos, se hacen presentes en este pequeño ritual de memoria. Un ejercicio de afecto y pensamiento donde la acción se vuelve acto de amor y el compartir se revela como una forma de alianza.

En la Galería Afectiva, el archivo no es solo de objetos sino también de vínculos. Aquí el afecto se expone como materia, como lenguaje y como gesto, abrazando la ausencia. No se organiza por cronologías ni estilos, sino por intensidades. El rastro de los afectos que resuenan provoca una vibración común. No hay jerarquías en esta constelación de memorias, sólo conexiones.

Lo afectivo no se archiva ni se clasifica: se cuida, se sostiene, se recuerda. Así, la muestra se vuelve un espacio doméstico, íntimo, donde mirar es también acariciar.


Trazas en carbonilla…

En estas breves trazas reponemos algunas de las ideas, preguntas, imágenes que resonaban en cada una de las salas. Junto con ensayos de títulos para la muestra y algunas otras escrituras que traen algunos de los sentidos que nos estaban trabajando a la hora de darle nombre a la muestra.

Parientes.

Tierra movida. De intensidades.
Distancias y ritmos.

Sala María…

Tu presencia en obra, late.

Sala Ejercicios de Apropiación.

“Hay en mí una inquietud que me mantiene en tensión permanente. Soy un insatisfecho. Vivo indagando en los hechos y en los acontecimientos de la vida.” César López Claro

Cocina.

¿De qué está hecho el mundo?

Galería de los afectos.

Ensayando títulos…

Milhojas de relatos.
Fallas del olvido.
EL sentido de lo efímero.
Resplandor de realidad.
Tertulia…

Querela con toda el alma.

Por el trabajo de todas sus vidas.
Acuérdate.

PIEDRAS 7352

Una mirada deatres sobre Maria, Cesar y aliados
La casa en común
Lo que la casa guarda
Andar la casa
Maria y cesar. Historias de una casa viva
La Casa como Museo, el Museo como Casa.

Aquí nos vemos.
Trayectos abiertos al azar en el acervo de María y Cesar.

Como aprender a morar en nosotros mismos
Conversaciones con María y César.

Coreografías para morar en nosotros mismos
Trayectos artísticos posibles en el acervo de César y María.

PIEDRAS 7352
Curaduría Proyecto Deatres. Equipo de la Casa Museo Lopez Claro.

Ingresamos a la casa de César y María haciendo un montón de preguntas, llevando una carga de lo que sabemos, lo que sospechamos, lo que intuimos, imaginamos. Nos encontramos des- andando, en este tiempo breve, historias que se fueron construyendo como un andamiaje donde se cruza la intimidad, la vecindad, lo privado, lo público, lo femenino, lo masculino, y siempre el amor y el compromiso con la comunidad a través del arte. El cuerpo presente de los dos andando por la casa, en cuadros que aparecen en lugares que pasamos una y otra vez y no los habíamos
descubierto, en la caja de María que se cierra cuando se cansa de que husmeemos en sus secretos. Así vamos armando las Deatres, con las chicas de la Casa una muestra que invita a revisar los modos del hacer, del relacionarse, los vínculos, las poéticas. Minetti Raquel:

Como aprender a morar en nosotros mismos
Conversaciones con María y César.

Volviendo a las lecturas de Vinciane Despret y Marie Bardet, encontramos este concepto de morar y de morada. La imagen que acompaña este título es la carta escrita de manera circular por César a María. Y nos fue resonando la idea de de(morar)nos, de un estar allí. Habitar un lugar. Componer mundos. Del trabajo de las poéticas del saber…

Aquí nos vemos.
Trayectos abiertos al azar en el acervo de María y Cesar.

Muestra patrimonial
Aquí nos vemos. Conversaciones con María y César.

Curaduría: @proyectodeatres y Equipo de Coordinación Casa Museo César López Claro

Pinturas, dibujos, grabados, esculturas, manuscritos, fotografías y documentos del
acervo patrimonial.

Del gesto de pedir permiso. De de(morar)nos. De estarnos ahí. De dejarnos llevar por el hilo poético de cartas, manuscritos, bocetos, dibujos, obras e historias que hacen al archivo de esta Casa Museo.

Cuando escribíamos el texto curatorial, pensábamos en la infinidad de gestos que tienen quienes habitan y trabajan en el museo, cuando por ejemplo entran en un espacio que guarda y resguarda los archivos de María y César. Hay una piecita, donde están las urnas con las cenizas de ellos. Y cada vez que entran a ese lugar, piden permiso. Abren las cajas de los archivos y dicen: Con su permiso. Aquí estamos buscando tal o cual carta, revista, manuscrito. Lo que sea que fuera.

Cuentan que a veces, se les cierra una caja de la nada. Oh, están buscando una carta, como nos pasó en esta curaduría, y se resiste a ser hallada hasta el último instante. Y escuchamos. Bueno María, ya me voy. No te enojes. Hay una forma sutil, cotidiana, de convocarlos, de hacerlos presente, de conversar. Como si ellos mismos estuviesen en obra. En cada una de sus obras. Y, en los relatos de quienes quedan. Vemos en cada uno de esos gestos, mensajes que cifran una memoria. Que nos hacen pensar, que ellos siguen entre nosotros. Oh que sus historias, siguen latiendo.

El título que finalmente quedó grabado y dio nombre a nuestra muestra, tiene resonancias con uno de los libros de John Berger “Aquí nos vemos”; y, en especial, con su primer relato “Lisboa”. Historia narrada en la que el escritor repone lo que parece ser un sueño, un encuentro, una conversación con su madre en el sitio en el que eligió quedarse. Ella había muerto hacía ya unos años.

Decimos que hay resonancias. Porque veníamos trabajando con los archivos de Maria y Cesar. Y un hallazgo de esta investigación fue una obra de María que no estaba inventariada como patrimonio del Museo. Se trataba de un cuadro, pequeño, con unas peritas apoyadas sobre una tela. Casi un ejercicio de estudiante de artes visuales. Las imágenes, texturas, incluso los tonos de esa obra, se parecían a los bocetos de la portada del libro del escritor. Esas imágenes se fueron enlazando a otras lecturas que también estábamos estudiando “A la salud de los muertos. Relatos de quienes quedan”. “Y muertos a la obra” de Vinciane Desepret. Entonces… una conversación con quienes asumen otras formas de existencia… un lugar que se elige después de muertos… unas imágenes que parecen tener un motivo en común… nos hicieron pensar que el título de la muestra, tenía que ir en ese sentido. Con la variación que esta vez, el encuentro sería con María y César, con esos maestros artistas que hoy nos convocaban a de(morar)nos en sus obras, en sus memorias y olvidos. Esa idea quedó sonándonos. Soñándonos. Y, de ahí surgió el título de la muestra “Aquí nos vemos. Conversaciones con Maria y Cesar”.

Algunas notas del ese encuentro entre el escritor y su madre,
Que siguen resonando.

Hay algo que no debes olvidar, John. Olvidas demasiadas cosas.
Lo que debes saber es que los muertos no se quedan donde los enterraron.

Los muertos pueden escoger dónde vivir en la Tierra; eso suponiendo que decidan quedarse en la Tierra.

Si quieres averiguar algo que no te haya contado, dijo, o algo que hayas olvidado, este es el momento y el lugar para preguntarme.

Me contaste tan pocas cosas.

Eso cualquiera puede hacerlo. Contar, contar. Yo hice algo distinto…. Te las mostré…

Entonces si el tiempo no cuenta. ¿Lo que cuenta es el lugar?

No es cualquier lugar. Es el lugar donde nos vemos. Donde nos encontramos. No quedan muchas ciudades con tranvías, verdad? Aquí las oyes constantemente, salvo unas horas por la noche.

Anotaciones en el margen…

Tu presencia en obra, late.
Será que, en otras manos, se reedita ese gesto tan tuyo,
de abrir y recibir, en esta casa museo,
al curioso, al paseante, al vecino, al estudiante, a los amigos.
Alhajeros, pinturas, sellos, pasaportes,

Eso que late.
Tempo. Cuidado. Pasajes.

Por esta memoria difractada.
En esta casa, habitada…
Coreografiamos la casa.
Subimos y bajamos escaleras.
Nos demoramos en un rincón.
En unos bocetos, en unas obras.

Llevadas por la familiaridad a la que fuimos convidadas en este encargo … así
nombrada en papeles, fotos, manuscritos de César y amigos…

Memoria difractada.
Fotografías que muestran gestos danzantes.
Poesía del gesto.

Improvisar. “… la improvisación sería entonces ese instante en el que la danza cuenta uno de sus desafíos: su arte de composición en el hueco mismo de su evanescencia. Casi una broma, un guiño, que invita a la exploración de uno de los límites del campo de su composición, que se ríe del riesgo de evanescencia que lo caracteriza, como arte viviente, o bien que vuelve a ponerlo en juego al borde del abismo de su desaparición”. (Marie Bardet. Pensar conmover. 123)

Mirar un movimiento.
Leer un pensamiento.

Resonancias.
Hendidura.
Evanescencia.
El presente se estría en una apertura,
restaurando el riesgo de lo imprevisible.
Marie Bardet.

Deseo de poesía.

Dejarse instruir.

Con su permiso.
Por el trabajo de todas sus vidas.

“Muertos que insisten muchos años más tarde. Muertos que uno suponía tranquilos, que se daba por descontado que aceptarían su suerte – quedarían en Silencio su consentimiento a su exclusión y dejarían que los vivos se ocupen de sus asuntos-, un día se ponen a reclamar. Desde luego que no lo hacen por sí mismos, por propia iniciativa, es más bien como si esperaran, agazapados en alguna parte en un archivo, en fallas del olvido (debería decir en fracasos frágiles del olvido), que alguien se preocupe por eso, escuche ese reclamo mudo, se conmueva o se escandalice, y los traiga al presente. La memoria se hace entonces activa. Ya no se trata simplemente de acordarse, sino de reavivar, de refabricar una memoria muerta por negligencia o por ahogo deliberado.” Vinciane Despret.

Heredad.
¿De qué historia somos herederos?

Indicios.
Indicaciones.
Señales.
Proposición oracular.
Apertura de posibles.

EL oráculo no anuncia, sino que pide la concesión de una atención, en el sentido de conceder una disponibilidad, un “estar al acecho del acontecimiento”. EL oráculo no predice el porvenir, abre posibles que no estaban siendo percibidos” (VInciane Despret (A la salud de los muertos. Relatos de quienes quedan”. Pag. 97).

Carta de Cesar. Carta de María. Oráculo.
Aparición para darles continuidad a sus vidas.
Querela con toda el alma.

Desvíos gravitatorios.

Fragmentos de Letras de almidón. Pedagogías de las vecindades.

Pedagogía de la vecindad. Esta noción, acuñada por Duluc, concierne, desde nuestra perspectiva, a lo que se vuelve disponible a fuerza de compartirlo y dice de los esfuerzos sostenidos por formar parte de una comunidad (), entendida como una codiciada oferta de inscripción de los pobladores que inventan, proponen y aceptan ritos, reproducen e inauguran costumbres, modos de vivir con otros; maneras de estar en el mundo, formas de tomar y tener parte. Todas ellas conjugan el modo cotidiano de construir socialidad y las no menos cotidianas formas de contribuir à la subjetividad. (Duluc, S.).

Acudir a estas formas de transmisión es también pensar el lugar y las escenas donde se juega, en ese tiempo, lo performativo de esos modos de coexistencia, porque organizan espacios, instalan autorizaciones, producen gestos, despliegan valoraciones y jerarquías, formas de ordenar la vida en común, adentros y afueras; formas de trabajo intelectual que tornan legibles y experimentables las prácticas más elementales y cotidianas. Tramitan de diferentes modos lo que es «audible» y lo que se torna inaudito para continuar o interrumpir las representaciones con las que se configura una comunidad. (Duluc, S.)


Breves escrituras en relación al devenir de la curaduría.

Haciendo el ejercicio de reponer las operaciones curatoriales que intentamos tramitar en la curaduría de la Muestra Aquí nos vemos. Conversaciones con María y César. Junto con el relevamiento e investigación del acervo documental de la Casa Museo, es que escribimos estas breves líneas.

En cada una de las salas, el visitante podrá vislumbrar un motivo (en el sentido musical de la palabra) que reúne una serie de piezas u obras. En la sala parientes se exhiben obras y documentos hallados que dicen de ese registro común que emparenta a artistas y estudiosos de las artes. En la sala de ejercicios de apropiación se reponen obras que muestran a un César Lopez Claro estudioso de otros maestros artistas, experimentando en sus propias obras, las trazas, matices, colores, formas de narrar de esos artistas cuyos trabajos seguía. En la sala María, se exponen una selección de piezas: cartas, cuadernos, fotografias, láminas y objetos que permiten acercanos a ese mundo íntimo que compartía con César pero también a aquel que se fue componiendo entre las artes visuales y las artes escénicas, en una serie de desplazamientos, préstamos de saberes y maneras de hacer de unas y otras prácticas. En la cocina, se exhiben piezas, objetos que hacían a la cotidianeidad de María y César, a gestos, a mundos compartidos. Se selecciona un fragmento del material documental de Luis Cazes para su proyección en ese espacio que aparece en la arquitectura misma de la Casa, como un espacio de paso, de pasaje (entre lo íntimo, privado, también público?). Al tiempo que nos permite acceder al patio. A ese espacio abierto que dialoga con otros. Entre ellos, el que está hacia el final del recorrido que ofrece la muestra en la Galería afectiva. Espacio en el que se revisitan obras de afectos comunes. Piezas escultóricas y pictóricas, como también grabados que ingresan al museo, como piezas de intercambio entre unos u otros artistas, o como obsequios hacia María y César.

Para el momento de la inauguración de la Muestra, fue necesario definir y pensar qué se iba a ofrecer como puesta en escena, que dialogue de alguna manera con lo que los visitantes iban a hallar en la muestra, pero también con el motivo de celebración de esos días, el Aniversario de la Casa Museo.

Se fueron labrando lazos con otras instituciones vecinas a la Casa Museo, con instituciones que se ocupan de la formación de artistas y con aquellas que nos permiten acceder a material inédito de Luis Cazes, cineasta santafesino y amigo de la Casa Museo o colaboran con la digitalización del archivo documental, fotogragías, diapositivas.

Se gestiona entonces la vinculación con la Escuela de Danzas del Liceo Municipal para que se conozca la existencia del archivo de Maria y para invitar especialmente a estudiantes y profesorxs a participar en la inauguración de la Muesttra con la Pieza de danza Eterno retorno. Con el Iscaa para digitalizar el material documental hallado en el archivo fílmico de Luis Cazes. A través del contacto con Eduardo Duarte (Corcho). Se convoca y trabaja con Aime Luna -equipo de Fotogalería- para la conservación de material en diapositiva y negativo. Se seleccionan diapositivas para su conservación. Junto con cartas y otros documentos para la primer activación Taller Conservación de archivos fotográficos familiares. y para las proyecciones de la activación Querela con toda el alma. Se relevan piezas de alto valor documental para su digitalización. Se habilita la digitalización de archivo documental (cuadernos /folletos de María/imágenes fílmicas de Luis Cazes). Se proyecta un espacio de encuentro con vecinxs y amigxs de la Casa Museo para reponer memorias, imágenes y saberes que se fueron componiendo en la relación de vecindad con María y César (diciembre del 2025). Y se habilitan también otras dos activaciones. Una en la que se hace lugar a un recorrido narrado junto a las curadoras de la muestra. Coreagrafías curatoriales. Qué aguarda en esta Casa Museo? (enero del 2026) y, otra en la que se invita a Fernanda Alvarez, a desplegar el servicio de escritura de cartas (febrero 2026).

El Material que se produce durante la muestra, queda como aporte de conservación para el Museo y/o como material para reponer en actividades especiales o en visitas.